Una bicicleta que no va a ninguna parte

El nuevo “modelo” de control de inflación, cumplió seis meses. No sólo fracasó, también le transfirió a los bancos un presupuesto de educación completo. La bicicleta financiera en su mejor momento.

En noviembre de 2018 analizamos el Presupuesto 2019 y dijimos que iba a ganar la bicicleta financiera. No nos equivocamos, pero el panorama es peor de lo que imaginamos. Hace apenas cuatro meses, la “ley de leyes” tenía previsto un dólar a 40 pesos (está por encima); una inflación del 23% (los pronósticos no saben qué decir); caída del consumo y de la inversión (obvio); y el crecimiento del pago de deuda externa. Todo está peor de lo que el propio Gobierno pronosticó. Pero hay un sector al que le sigue yendo muy bien. Los bancos. Analicemos algunos datos. 

Un fracaso en sólo seis meses

Hace seis meses asumió al frente del Banco Central Guido Sandleris, e implementó el “modelo leliq” para controlar la inflación, que en su discurso inaugural dijo era su “objetivo primario”. El economista y docente de la UBA, Sergio Chouza, lo explicó muy bien: “El modelo monetario de Leliqs se centra en licitaciones de títulos a una semana de plazo. Dada la alta frecuencia de vencimientos, el BCRA cada vez tiene que emitir más deuda de corto plazo para mantener la rueda girando. En 6 meses, las colocaciones promedio subieron 77%”, comenzó y siguió: “El centro de la política monetaria es sacar pesos de circulación, bajo la hipótesis ultra ortodoxa de que es el único factor causal de la inflación. Una verdadera letanía ideológica de la corriente neoliberal.

En 6 meses, ya se absorbieron casi $300.000 millones con Leliqs. Es por esto que en 6 meses el volumen total de deuda en Leliqs ya subió más del 110%.

Se trata de un crecimiento muy significativo y, si bien es un volumen aún manejable, preocupa la película de la velocidad de la evolución de esta deuda que se renueva completa cada 7 días”, destacó.

¿Quién paga esa deuda?

Chouza continúa explicando el asunto con las cifras brindadas por el propio Banco Central: “Claro que esta deuda se paga cara (…) El sistema de control de agregados con Leliqs tenía el propósito de mantener contenido al dólar. Después de algunos meses de estabilidad, volvieron a «pasar cosas» y el tipo de cambio subió significativamente en febrero y marzo”, remarcó. Obviamente, al haber devaluación hay inflación. Sin embargo, no fracasaron en todo: “El sistema sí sirvió para ralentizar aún más la actividad económica. Ocurre que la tasa de interés de las Leliqs es la referencia de todo el sistema crediticio. Una industria hoy no descuenta un documento a menos de 80% anual. Son tasas prohibitivas para la producción real”, comentó. De todas formas, acá aparecen los verdaderos ganadores: “En sólo 6 meses ya se pagaron más de $213.000 millones a los bancos, en concepto de intereses por Leliqs. Para dar magnitud, se trata del 93% del presupuesto total para educación, correspondiente a todo el año 2019”, detalló. ¿Quién les paga esa plata a los bancos? ¿Los funcionarios del Banco Central sacan la plata de su bolsillo? Por supuesto que no. La pagamos nosotros con más y más deuda que no nos beneficia en nada. 

Seguir por el mismo camino 

Hace unos días, en el Congreso de la Lengua, el escritor Mario Vargas Llosa le preguntó al presidente Mauricio Macri por su modelo. Esto fue lo que contestó: “En pobreza estamos en el mismo lugar de partida pero ahora lo que hay que hacer es persistir en este camino”. Los resultados del modelo Leliq en relación al objetivo principal de bajar la inflación, son sencillamente espantosos. Desde octubre pasado, la inflación promedió 4%, y ya acumula 27% en sólo 6 meses. Sin embargo, el presidente quiere seguir en el mismo camino pero más rápido de ser posible. Si este daño nos provoca la bicicleta financiera, no me quiero imaginar si se suben a una moto o a un auto. No va a quedar más que tierra arrasada. Pobre país, mientras seguiremos discutiendo las pavadas de la grieta que nada dicen del problema de fondo: la deuda, siempre la deuda.