Un año sin Micaela García: Capítulo 6

A un año del femicidio de Micaela García en nuestra ciudad, GualeguayHoy te propone repensar los momentos más significativos del hecho que marcó un antes y un después en nuestra sociedad. Para que no haya más Micaelas #NiUnaMenos

6- Reacción y Planificación

Si decimos que la muerte de Micaela era evitable estamos diciendo que su muerte es un hecho político. Esto es una afirmación trivial, pero es importante que analicemos los fundamentos profundos por los cuales esto no nos debería haber pasado como sociedad, ni a los padres de Micaela como familia, ni a ella misma como sujeto que fue privado de sus derechos en forma definitiva.

Como venimos sosteniendo desde el primer capítulo, el impacto mediático fue muy grande, desde los primeros días. Esto tuvo un doble carácter. Por un lado, provocó mayor celeridad para ciertas diligencias que de haber pasado más desapercibido el hecho, habrían demorado mucho más de lo que tardaron. Al mismo tiempo, provocaron cierto delirio persecutorio habitual entre los funcionarios ante un hecho de grandes magnitudes, que debe ser motivo de reflexión.

Yendo a lo concreto, podemos señalar la detención del novio de Micaela. ¿Cuándo vamos a terminar con la práctica de que si el asunto levanta mucha polvareda hay que detener a alguien? Es una ley implícita, que en este caso no tuvo mayores consecuencias, pero le ha costado la cárcel a más de un “perejil”. Mucho más lejos se llegó con Gabriel Otero, que se comió un Juicio y terminó abrazado al padre de Micaela. Es fácil hablar con el diario del lunes, y me parece que tanto el trabajo de la Fiscalía (con los Dres. Telenta y Tórtul), como el del Dr. Impini (abogado de la familia de Micaela) ha sido elogiable y extenuante. Y me atrevo a decir que el trato peyorativo (por llamarlo de alguna manera) que tuvo el Tribunal con ellos a la hora de absolver a Néstor Pavón, no correspondía. Se podía sostener lo mismo sin semejante agresividad retórica. Evidentemente, hay algo más de fondo allí. Algo que no tiene que ver con este Caso.

Por el lado de los funcionarios políticos, la cosa se agrava un poco más. Si hay algo que los incomoda es el impacto mediático de las malas noticias, y ante eso reaccionan muchas veces de la peor manera. Tanto oficialismo como oposición centraron su disputa en torno al tema de las cámaras. Incluso, arrastraron a la familia a ese debate que, hay que decirlo, es un tanto superfluo. ¿Alguien cree que por el hecho de que Gualeguay hoy tenga un sistema de cámaras incluso mejor que el que había en la gestión de Erro, se van a evitar las violaciones y los femicidios? Así es la política de la reacción, y muchos se engancharon en eso. La “inseguridad” no comenzó ni terminó con el Caso Micaela, ni tampoco la violencia de género. Pero lo importante es hacer algo rápido y que se pueda mostrar. Desde el oficialismo provincial hicieron exactamente lo mismo, y del Sistema Penitenciario cambió poco y nada, por citar sólo una de las responsabilidades compartidas. Que quede claro que acá les caben a todos las críticas.

En la vereda de enfrente debemos ubicar las Políticas de Estado. Así con mayúsculas, para que revaloricen el concepto tan bastardeado. Las cosas buenas y útiles para la ciudad, deben continuar sean de la gestión que sean. Nacionalmente, la lógica es llegar y hacer lo contrario a lo que hicieron los anteriores. No importa qué sea, ni a quién beneficie. Y el que paga es Juan Pueblo, siempre. La emergencia en violencia de género se aprobó en el Concejo Deliberante, pero todavía no hay abordaje integral. No hay una casa refugio para mujeres víctimas de violencia de género. Si no se toma ese tema con seriedad, no sirve de nada escribir letra muerta. Dijimos recién que el Sistema Penitenciario Provincial sufrió pocas modificaciones. ¿Qué cosas se han modificado en la política de reinserción de los encarcelados en Entre Ríos? ¿Qué solución se le puede dar a la reincidencia de los violadores que salen y vuelven a cometer delitos? ¿Seguirán sacándose “selfies” los asesinos y violadores en las cárceles entrerrianas? No hay ni una sola medida de fondo que se haya tomado en ese sentido.

Es difícil dar un mensaje esperanzador teniendo en cuenta que la mayoría de los funcionarios no están preocupados por esto. Seguramente, “el mundo por el que Micaela luchaba”, que mencionaban sus compañeros al despedirla en el Abrazo en Concepción del Uruguay, es un mundo en el que los que tomen decisiones lleguen con la mirada mucho más lejos que hasta la próxima elección.

Para que no haya más Micaelas #NiUnaMenos

Por Santiago Joaquín García, para Gualeguay Hoy.