Perdimos casi todos

El presupuesto para el año 2019 anuncia tempestades. Sin embargo, no todos hemos visto nuestra situación desmejorada. Entrá y enterate quiénes son los ganadores.

Los números de la “Ley de leyes”, el Presupuesto 2019, por sí solos, dan un panorama
desolador. Un dólar a 40 pesos; una inflación del 23%; caída del consumo y de la
inversión; y el crecimiento del pago de deuda externa del 50% no resisten
ningún análisis. El recorte en salud, que pasó de ser un ministerio a una secretaría,
puede tocar incluso el calendario de vacunación (ya se retiró el refuerzo de los 11
años de la vacuna contra el meningococo). El ajuste en educación supone, entre otras
cosas, el cierre de institutos de formación docente y el desfinanciamiento de las
políticas socioeducativas. Con este presupuesto no pierden sólo los trabajadores,
los jubilados, los jóvenes y los sectores más humildes, sino también la industria
y los empresarios nacionales.

Empresarios nacionales en crisis

La Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino difundió una
serie de puntos propositivos para modificar la política económica, entre los que se
destacan:
-“Reactivar el consumo interno haciendo efectivas todas las negociaciones paritarias
de los trabajadores de las empresas privadas y del Estado, con las cláusulas
correspondientes para compensar la inflación, actualizando también las jubilaciones y
la AUH para reactivar la producción nacional y fomentar el trabajo registrado”.
-“Administrar en forma inteligente el comercio exterior: controlando el dumping
económico y social de las importaciones desde países sin derechos laborales y
fomentar el valor agregado de las exportaciones”.
-“Promocionar el crédito productivo y para la construcción en moneda nacional
(Pesos Argentinos) reduciendo las actuales tasas de interés para cambiar la actual
especulación por la reactivación de la producción y el trabajo”.
-“Desdolarizar las tarifas de servicios públicos, retrotraer las mismas al 2017 y
ajustarlas de acuerdo al poder adquisitivo de las familias argentinas permitiendo
renegociar las deudas sin cortes por los próximos 6 meses”.
-“Bajar al BCRA de la bicicleta financiera asumiendo el alto costo que genera hoy,
porque será mucho más caro en el futuro, y desactivar los cortos vencimientos de las
Leliq, exigiendo además la liquidación de los dólares de las exportaciones y haciendo
cumplir el acuerdo Flex con Brasil que compensa el déficit comercial del sector
automotriz”.

Quiénes ganaron y seguirán ganando

Como dijimos en la nota, no todos perdieron con este modelo económico, ni con este
panorama que presentan los números del Presupuesto 2019. Los grandes ganadores
son:
-Los bancos: con las altas tasas de interés, las Lebac (que vencen el martes pero ya
tienen hermanas que las reemplazarán con igual perjuicio para nuestro país) y la devaluación (según un informe del Banco Central ganaron un 70% más que en 2017).
Pase lo que pase, los bancos siempre “la juntan en pala”.
-Los grandes exportadores: la mega devaluación benefició a los grandes grupos
exportadores, integrado por Aceitera General Deheza, Vicentin, Molinos Río de la
Plata, Louis Dreyfus, Nidera, Noble; en el aluminio (Aluar); en la siderurgia (Siderca);
en la minería (Minera Argentina Gold); y las grandes automotrices (porque las
pequeñas sufrieron el golpe del mercado interno). Todos ellos pedían un dólar “más
competitivo” ya vaya si fueron oídos sus reclamos.
-Petroleras y empresas de servicios: el tarifazo en la nafta y los servicios públicos
significó ganancias astronómicas para las grandes empresas petroleras y para los
proveedores de energía de nuestro país.
-El resto del sector financiero (aparte de los bancos): los fondos de inversión fugaron
dólares a diestra y siniestra, en algunos casos con operaciones que representan un
perjuicio notable para las reservas de nuestro país y se hacen en apenas unas horas.

Lo que viene

La realidad es que se ven pocas mejoras en el horizonte. La deuda superó el 70% del
PBI, lo que significa que debemos cada vez más y encima pagamos cada vez más. A
pesar de no generar ni siquiera un dato económico favorable para los trabajadores y el
ciudadano común, el Gobierno duplicó la deuda externa. ¿Para qué sirve endeudarse
tanto si la gente no ve un peso y se va todo por la cloaca de la bicicleta financiera?
Desaparecen las Lebac pero ahora hablamos de Leliq, Lecap y Lecer. Se llamen como
se llamen las letras son deuda y más deuda. Negocios para los especuladores que
pagamos todos porque las reservas del Banco Central que se comprometen con todas
estas corridas y tasas escandalosas para la usura, son el resultado del ahorro de
todos los ciudadanos que pagamos los impuestos. La bicicleta financiera nos tiene a
todos exhaustos pedaleando mientras unos pocos se la llevan sin hacer nada. Eso es
lo que yo llamo “mantener vagos”. Tenemos que dejar de mantener vagos y apostar de
vuelta al trabajo y la industria nacional. Eso no es ser ni kirchnerista ni peronista. Eso
es querer al país. Y punto.