Las Locas Margaritas actuaron en el 8M

El jueves 8 de marzo Gualeguay se plegó al Paro Internacional de Mujeres, y en el marco del evento, se presentó el grupo de teatro feminista Locas Margaritas, quienes presentaron "Abrazadas como locas por la pasión", convocadas por la Multisectorial de Mujeres.

Hace 15 años se conocieron en un Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) en Bariloche, desde entonces cada sábado se reúnen para compartir lecturas, vivencias y pensar la próxima intervención artística que despierte a las mentes adormecidas por el patriarcado.

Marilín, Celia, María Elena, Graciela, Diana, Ana, Julia y Adriana son rosarinas, tienen más de 60 años y juntas formaron “Locas margaritas” una agrupación feminista de Rosario, que a través del artivismo se propone interpelar a la sociedad.

Para aquel ENM algunas ya se conocían, una de ellas contó como surgieron: “Primero formamos el grupo, nos juntamos en casa de una, acordamos una forma de hacer actuancia, intervenciones en la calle”. Luego la otra agregó: “Hicimos en Rosario un montón, en la peatonal, en supermercados. Un año para el día de la madre vestimos las estatuas y les pusimos delantales y pañuelos y les colgamos carteles que decían: ‘reina por un día, esclava todo el año” todo eso a las seis de la mañana, y enseguida se apresuró: “Lo hicimos cuando éramos más jóvenes”.

Desde entonces, no han dejado de desplegar su creatividad a la hora de actuar: “Seguimos haciendo intervenciones, la última que hicimos fue la de Hadas, ridiculizando la cuestión usando la palabra hadas: maltratHadas, abusHadas, siempre utilizamos vestuario, es una cuestión teatral, tipo performance. Distinto el teatro donde convocas a la gente y te viene a ver, esto no, lo hacemos en la calle”, señalaron.

No dejaron de mencionar la intervención el pasado 14 de febrero “nos subimos al colectivo vestidas de novias, todas ensangrentadas y dijimos una poesía en el día de los enamorados y las enamoradas”.

Cuando les preguntas qué provocan en la gente, contestaron: “Algunos se sorprenden, otros sonríen, otros participan, otros miran para otro lado, hay distintas reacciones, nosotras recogemos todo eso para después evaluar” y en base a ello piensan el guión para su próxima movida.

 

ENM

“Para nosotras son muy importantes los Encuentros Nacionales de Mujeres, que en Rosario se hicieron en 2003 y en 2016, nosotras tuvimos participación, ahí nació la movida de las brujas, ahora en los ENM hay muchas mujeres que se disfrazan de brujas, hicimos la intervención en el monumento a la bandera. A veces nos cuesta menos, a veces nos cuesta más, ya no nos podemos tirar en las escuelas y vamos a hoteles”.

Cuentan que la obra de teatro surgió de la segunda vez que fueron a Bariloche, allí hicieron la intervención del aborto: “Yo aborté”. Una de ellas relató: “Surgió esta obra, primero buscamos una directora, Gandhari, Y ahora la convertimos en tan feminista que se quedó en Rosario, está con pañuelos verdes y todo lo que se te ocurra”.

 

El feminismo

En cuanto al movimiento de mujeres que cada vez es más fuerte en nuestro país, no dudan en señalar a las jóvenes.  “La cantidad de chicas que hay en los encuentros, tan convencidas, nos encanta, a veces nos paramos en la marcha a verlas pasar, hubo años en que no iban tantas mujeres y no iban las jóvenes”. Y es que los ENM comenzaron con mil mujeres y hoy superan las 60 mil. “Nos gratifica ver que una está en otros tiempos de vida, en cualquier momento hay que darles paso a las demás”, contaron esperanzadas en una nueva generación que se gesta y empuja.

Hace algunas décadas, reivindicarse feminista no era usual y era mal visto, y entonces aseveraron: “Por eso se nos reconoce, ahora hay un montón de cosas que se hacen que las hacíamos 15 años atrás, ahora hay un orgullo colectivo, por eso estamos tan contentas que sigan las jóvenes, te imaginas que cuando hacíamos la intervención en 2003 en Rosario, no pudimos convocar artistas, no nos dieron bolilla”.

Su optimismo por futuras victorias del movimiento es insoslayable: “Imaginen donde van a llegar las jóvenes, que están juntas, eso también lo aprendieron, que solas no se consigue nada, ya todas hablan de la sonoridad, del empoderamiento, no se asustan tanto con la palabra feminismo”.

Relatan que para ellas fueron muy importantes las lecturas, y han asistido a conferencias de Marcela Lagarde, reconocida antropóloga feminista mexicana, “para nosotras es muy importante el trabajo en la calle y leer a quienes piensan con nosotras y para nosotras”, agregaron.

“El pañuelo verde en el congreso, impensado para la campaña, pensamos que no hay vuelta atrás, cuando empezas este camino, no hay retorno, siempre es de lucha pero lindo”. Sobre el proyecto de interrupción del embarazo estiman que se va a tratar, aunque acuerdan con la opinión de “que se tira como nube de humo para tapar cosas, de todas maneras, como decían algunas feministas, todo lo conseguimos de esta manera, las sufragistas se pelaron las pestañas, Alicia Moreau peleó mucho y finalmente el derecho al voto femenino salió por conveniencia política. Decían que el cupo no servía, sin embargo sirvió. Todos estos derechos se arrancan, porque nadie nos dió nada. Ojalá que salga, es una buena posibilidad, en una de esas de tanto humo se les resbala a la mayoría y sale”.

Preguntaste por el legado, “Una de las autoras Clara Coria dice que no podemos ser ingenuas, y yo creo que con esto del amor romántico, de ser buenas y pacifistas, porque es el lugar que se nos da, a veces pecamos de ingenuas. Nosotras estábamos muy enojadas cuando conocimos el feminismo, al darnos cuenta que habíamos sido serviles, y todos los lugares que habíamos relegado por cuidar a los demás, quizás ahora las chicas puedan hacerlo de manera más amigable, pero no ser inocentes, no nos regalan nada, no nos ablandemos, eso es fundamental”, dijo una, y la otra continuó: “A veces eso está divorciado de la ternura, y para mí es parte del proceso de incorporación del feminismo, el enojo hacia el otro es la primer etapa, hasta que llega el momento de que tomamos el eje de nuestras vidas y ya no estamos pendientes del otro, si nos peleó, si se fue con otra, quedó a un costado”. La cuestión generacional es clave para las artistas, ellas mismas reconocen que empezaron a cuestionarse a partir de los 40 años y no antes. “Las chicas jóvenes lo ven con más facilidad, nosotras arrancamos a los 40 y pico, a los 20 estábamos criando hijos, estábamos con la Susanita en la cabeza, estábamos con las hipocresías metidas en la cabeza, por suerte ahora arrancan mucho más jóvenes”.

Gualeguay

Por último, agradecieron al público gualeyo la calidez. “Sentimos un público que entró rápidamente en la obra, es una obra fuerte, que toma temas muy álgidos, vimos que había mucha respuesta, participaban con las canciones y las palmas. Vimos caras asustadas, asombradas, y habiendo niños también es difícil, nosotras nos sentimos cómodas, no vimos a nadie que sacara a los chicos, y que la Multisectorial se haya movido para que vengamos y nos conocimos en el ENM”.

Paola Ruiz Lisman, para GualeguayHoy.