Karen Uhlenbeck, la primera mujer que gana el «Nobel» de las matemáticas

La norteamericana Karen Uhlenbeck se ha convertido hoy en la primera mujer en ganar el Premio Abel de matemáticas, un galardón de prestigio equivalente a los Nobel en otras disciplinas. En sus 17 años de existencia, este galardón siempre había recaído en hombres

La norteamericana Karen Uhlenbeck se ha convertido hoy en la primera mujer en ganar el Premio Abel de matemáticas, un galardón de prestigio equivalente a los Nobel en otras disciplinas, por “el impacto fundamental de su trabajo en las áreas de análisis, geometría y física matemática”, según ha destacado la Academia Noruega de Ciencias y Letras.

Profesora de la Universidad de Austin en Texas y defensora de la igualdad de género en ciencia, sus trabajos han sentado las bases para modelos geométricos contemporáneos en física y matemáticas. La Academia ha destacado no solo su contribución al avance de esta ciencia, sino también el hecho de que es un modelo para las niñas, para inspirar vocaciones científicas.

Nacida en Ohio, en 1942, esta matemática ha propiciado “algunos de los avances más importantes en matemáticas de los últimos 40 años”. Sus contribuciones fundamentales son en tres ámbitos matemáticos: el análisis geométrico, el estudio de sistemas integrables y la física matemática.

En el primero, “su conocimiento de las ecuaciones diferenciales u de técnicas geométricas le permitió entender de forma intuitiva un fenómeno conocido como bubbling o burbujeo”, explica la catedrática Eva Miranda, investigadora Icrea Acadèmia de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y miembro de la BSGMath.

El bubbling está relacionado con los problemas de minimización, que se aplican, por ejemplo, para minimizar energía en problemas de física. “Minimizar, pongamos por caso, la energía que gastamos con un determinado movimiento del cuerpo pasa por estudiar en qué momento el gasto de energía será mínimo. Es muy útil en el estudio de los movimientos de un robot, o de un satélite”, señala Miranda. Y aunque Uhlenbeck no se ha centrado propiamente en la resolución de estos problemas, sino que su trabajo he ha quedado en el plano teórico, ha propiciado las bases para poder resolverlos.

La segunda de sus contribuciones fundamentales es en el ámbito de los sistemas integrales, un ámbito que tiene que ver con solventar ecuaciones diferenciales en problemas físicos, como las trayectorias de los satélites.

El tercer ámbito en que ha realizado contribuciones más destacables Uhlenbeck es el de la física matemática y en concreto en la teoría de Yang-Mills, que está estrechamente relacionada con Einstein y su teoría de la relatividad general.

El Premio Abel es, junto a la Medalla Fields, el galardón más importante en matemáticas; se libra desde el año 2002 para distinguir la trayectoria de un matemático que haya contribuido de forma decisiva en el avance de esta ciencia. Y hasta el momento, en los 16 años de historia del premio, había premiado a 19 hombres.

“¡Por fin un premio para una mujer!”, exclamaba Eva Miranda, catedrática de geometría y topología de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), e Icrea Acadèmia miembro de la BGSMath. “Hay una larga lista de mujeres entre las que elegir, el problema es que para ganar algún premio si eres mujer tienes que ser más extraordinaria”, que remacha que “no le han dado el premio por ser mujer, sino pese a serlo, porque serlo penaliza para ganar cualquier premio. La concesión de este galardón a Karen Ulhenbeck es una gran noticia, ella representa la punta del iceberg de muchas mujeres extraordinarias en ciencia”.

La ceremonia de entrega del premio se celebrará el próximo 21 de mayo en Oslo.

Fuente: La Vanguardia