Hay que enojarse con la realidad

En esta columna nos preguntamos por qué la lluvia provocó inundaciones en algunos barrios de nuestra ciudad. ¿Estamos en manos de la naturaleza o se podría haber hecho algo más? Entrá y después compartí tu opinión.

Desde el oficialismo aseguran que la culpa la tiene la naturaleza y que se hizo todo bien. La oposición asegura que todo se hizo mal. Gualeguay Hoy se tomó un par de días para procesar todas las versiones y sacar conclusiones. Todavía está fresca la decepción del invento de sabotaje que nos hicieron repetir. Y desde la gestión municipal también está latente el recelo. El secretario de obras públicas, Guillermo Ántola, nunca le contestó a nuestro periodista el pedido de una entrevista. Por tal motivo, tomamos la versión oficial del parte de prensa municipal, y dejaremos las repreguntas flotando en esta nota. Una pena. Los funcionarios están para dar explicaciones. Vamos a las versiones y a los hechos.

¿Qué pasó el miércoles?

En las primeras horas del miércoles se largó una lluvia muy intensa. Los registros de Sociedad Rural indicaron primero 84 mm y después precisaron 96 mm totales. Unos diez minutos después de la una de la mañana del miércoles (y no a las dos como dicen los funcionarios en la prensa oficial) comenzó a caer el agua en la ciudad de Gualeguay. Una lluvia que si bien fue muy fuerte estaba totalmente prevista, no sólo en el mes, si no con un alerta del SMN desde hacía más de ocho horas. El sitio Gualeguay 21 tituló el día 9 de enero: “Advierten muchas lluvias en los próximos meses”. A las 17 horas del martes, el Servicio Meteorológico Nacional reportó tormentas fuertes para el norte y centro y sureste de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Sur de Entre Ríos, etcétera. Estamos en el sur de Entre Ríos, así que tenían ocho horas de tiempo para adelantarse trabajos.

¿Cuál fue el resultado?

Según el Secretario de Desarrollo Humano, Eduardo Della Giustina, fueron cerca de quince las personas evacuadas, mayormente del Barrio Dunat. Por su parte, Ántola se refirió a ocho familias auto evacuadas del Barrio Minuán en la prensa oficial. Además de eso hay que contar los daños materiales, que fueron importantes en algunas casas. Desde la Municipalidad se repartió ayuda, y colaboraron instituciones como el Grupo Amistad, San José, Cáritas, Voluntariado, Cruz Roja y Bomberos Voluntarios. La pregunta es: ¿se podría haber evitado o fue producto de las intensas lluvias? Ántola explicó: “El problema del puerto anoche fue producto de la precipitación que ha sido muy importante”. En el caso del Minuán destacó: “Son cuestiones que debemos rever en el futuro porque son asentamientos que están en lugares absolutamente desaconsejables para instalar una propiedad, están pegadas a un zanjón y cuando este se desborda un poco se producen estos problemas”. En Radio Gualeguay aconsejó su reubicación, directamente. Sinetizamos su opinión: “El tema es la gran cantidad de agua caída, que ha ocasionado este inconveniente, pero la Municipalidad y los empleados han trabajado con gran responsabilidad y muchísimo esfuerzo desde las 2 de la mañana”, dijo Ántola.

Las bombas funcionaron tarde

Que quede claro que acá no estamos cargando contra los empleados que hacen notables esfuerzos por la ciudad. Por una cuestión sencillamente matemática las bombas comenzaron tarde. Hubo vecinos que denunciaron que comenzaron a las 7 de la mañana y algunos sectores de la oposición se hicieron eco de esas versiones. Tomando la versión oficial, y creyendo que en todos los lugares afectados a las 2 de la mañana ya estaban prendidas, la lluvia para ese entonces ya había comenzado. Tenían ocho horas de tiempo (desde que se difundió el alerta del SMN hasta el comienzo de la lluvia a la una de la mañana) para prever que iba a llover mucho. Los canales de televisión de Buenos Aires mostraban un diluvio con viento sur, por lo que no había que ser un genio para por lo menos sospechar que esa lluvia podía venir hacia acá. Cuando comienza la lluvia las bombas tienen que estar funcionando a pleno. Sin embargo, aquí estaban apagadas. No lo decimos nosotros, lo dicen los propios involucrados y las versiones oficiales, que han intentado correr la lluvia y la activación de las bombas para no quedar tan mal parados. Sin embargo, hasta la versión oficial queda desfasada. Para colmo de males, la propia prensa oficial difundió que instalaron una bomba en el Dunat el miércoles a la tarde. Ya había pasado toda la lluvia y recién ahí agregaron una nueva bomba. ¿Por qué en la anterior crecida, ya con los terraplenes, con las lluvias no se inundaron así ni el Puerto, ni el Dunat, ni el Minuán? Saque cada uno sus propias conclusiones.

Doble discurso con el Minuán

No queremos dejar pasar una cuestión importante. Ántola sugiere que los vecinos del Minuán deben ser reubicados. Ahora, bien: ¿Por qué se reparten luminarias LED; palets de ladrillos; se recoge la basura, se limpian los pozos ciegos; etcétera? Cuando hay que hacer campaña es un barrio, cuando llueve es un asentamiento cuasi ilegal. Mientras tanto, los vecinos son los que sufren las consecuencias. No hay que tener doble discurso con la gente. Y si la idea es reubicarlos con las 150 viviendas, por ejemplo, hay que ir y pelear en Nación para que la plata llegue más rápido y que no sea el Municipio el que la ponga destinando fondos presupuestados para otra cosa. Esa es la realidad, sin hipocresías.

Enojarse con la realidad

Sabemos que esta nota le va a molestar al Municipio. Se enojan cuando les decimos la verdad en el Concejo Deliberante, se enojan cuando les decimos que el sabotaje fue una mentira ridícula y con intenciones políticas. Se enojan y hasta denuncian periodistas; con los Bomberos; con los ambientalistas que los critican; se enojan con la oposición y entre ellos. Es hora de que se enojen con la realidad muchachos. Con la realidad que ustedes son responsables de modificar. El país se cae a pedazos, endeudado, proliferan los despidos, no cesa la inflación, devaluación, tarifazos en los servicios públicos. En la calle, la gente que revuelve los tachos de basura se ha multiplicado exponencialmente. Y esto vale para todos. El gobernador Gustavo Bordet acompañó este Presupuesto Nacional que nos lleva a la ruina, así que también se tiene que hacer cargo de esta realidad. En vez de enojarse con el enemigo de turno, ha llegado el momento de que se enojen con la realidad. Esa triste realidad que se vive todos los días y de la cual ustedes son los principales responsables. Fueron elegidos para resolver problemas no para diagnosticar y comentar. Tal vez, si se enojan más con la realidad en la que vivimos, y aprenden a escuchar y a reconocer errores, nos empiece a ir un poco mejor.