Gualeguay: 236 orgullosos años

Hay muchas razones para sentirse orgulloso de ser de Gualeguay. Te contamos algunas, comentá las tuyas.

– Cómo no vamos a estar orgullosos de ser gualeyos, si el primer documento que menciona a la Provincia de Entre Ríos, lo escribe Tomás de Rocamora en Gualeguay, el 11 de agosto de 1782. Unos meses después, el 19 de marzo de 1783 convierte en Gualeguay en la primera ciudad fundada de la Provincia. Somos historia, porque Puerto Ruiz y las Islas Lechiguanas fueron puntos estratégicos hasta bien entrado el siglo XIX. Los tres primeros gobernadores de Entre Ríos elegidos por la Ley Sáenz Peña (Miguel Laurencena, Ramón Mihura y Eduardo Laurencena), son del Departamento Gualeguay. 

– Cómo no estar orgullosos de nuestro río Gualeguay, que es “un fresco abrazo de agua” que nos nombra para siempre; “sus costas están solas y engendran el verano. Quien mira es influido por un destino suave cuando el aire anda en flores y el cielo es delicado”, al decir de Mastronardi. Ese río que atravesó a Juanele y avanzó sobre los personajes de Manauta, hoy también nos enorgullece, y algunos lo protegen con esmero.

– Cómo no rendirse ante un Asado con Galleta, sin cubiertos ni lujos, tomando alguna bebida espirituosa para acompañarlo en su descenso. Cómo decirle que no a un pescado frito con mucho limón, o a las delicias de nuestros panaderos. 

– Tenemos no sólo a los tres grandes poetas, somos Cultura con mayúsculas, ayer y hoy. La gran Emma Barrandeguy, Adolfo Cosso, Antonio Castro, Cesáreo Bernaldo de Quirós; o el multifacético Juan Bautista Ambrosetti, entre los que se fueron. Pero siguen acá Tuky Carboni, la familia Osman, Hugo Mena, Raúl Gastaldi, Juan Martín Caraballo, el Ballet Amanecer Gualeyo, “Pirulo” Ibarra, Juampi Francisconi, Mariela Campodónico, Mateo López, y tantos otros que merecen ser nombrados. No por nada somos la Capital de la Cultura Entrerriana, aunque muchas cosas se hagan a pulmón.

 – Cómo no sentirnos orgullosos de nuestro Corso, pionero en la región y el más divertido de todo el país, hasta que se demuestre lo contrario. La guerra de espuma, los chicos con antiparras, el trabajo de las comparsas, los trajes, los bailes, el sonido de los tambores que se prolonga todo el año. 

– Y como no nos quedamos quietos, también nos destacamos en el deporte. Sólo por citar el fútbol, tenemos a los mundialistas Ramón “Mencho” Medina Bello y Jorge Burruchaga, en nuestras vitrinas, pero también a “Lichi” Martínez trotando al lado de Messi. Y aunque no sea un deporte con tanto apoyo y prensa, el mejor palista de los últimos doce años también es de Gualeguay, y se llama Daniel Dal Bó. Y hasta tenemos promesas en el ajedrez, como Alejandrito Correa Carnero. 

– Somos trabajadores, de la faena, la cosecha, el tambo, el espinel, el galpón, el aula, la calle, el local. Tenemos empresas grandes y pequeños emprendedores, aunque las oportunidades para los jóvenes no sean tantas como las que nuestra historia se merece. 

Por nuestro paisaje, nuestro pasado y nuestro presente. Por los que nombramos y los que nos faltan. Por nuestro río y nuestro corso, nuestra guitarra y el pincel. Por todos los que están y los que se fueron, estamos orgullosos de ser de Gualeguay. Contános vos por qué te sentís orgulloso de ser gualeyo.

Nota: Santiago Garcia/Fotos: Mariano Beresiartu