Fernando Sturzenegger: “Una buena foto es aquella que la viste y no la olvidás”

Una vez más el premio de fotografía se quedó en Gualeguay, y nuevamente enlazado a Puerto Ruiz. Dialogamos con Fernando Sturzenegger, autor de “Zurdazo”, quien nos habla de su vínculo con este arte.

Sturzenegger se muestra agradecido y reconoce al resto de sus compañeros: “Es la 4ta Edición del Concurso de la Vicegobernación, fuimos cuatro fotógrafos de Gualeguay este año seleccionados (Luis Giménez, Pablo Valbusa, Enzo Gorocito y yo); el lugar es muy lindo, la ceremonia de presentación fue muy linda; las fotos estaban enmarcadas en un nivel que nos sorprendió”, comenzó. Luego, sobre las características de este año: “Nosotros mandamos las fotos, en formato digital de alta calidad, hubo seiscientas en el concurso, y eran dos por participante”, detalló. Fernando no es autorreferencial, nos habla del concurso: “Cuando te avisan que tu foto fue seleccionada no te dicen cuál es, entonces, empezás a fantasear”, recordó. Nos metemos en la temática: “Este año era “Relatos urbanos” que trata de cualquier situación que puede ocurrir en la calle, que vos puedas captar. Lo que más pega, normalmente, es cuando hay actividades con personas o personas haciendo algo. En general, había protagonistas en cada foto que fue seleccionada”, indicó.

Los cuatro representantes de Gualeguay, de izquierda a derecha: Enzo Gorocito, Luis Giménez Beresiartu, Fernando Sturzenegger y Pablo Valbusa.

Otra vez Puerto Ruiz

Luis Giménez Beresiartu obtuvo el tercer lugar con esta imagen

Cabe recordar que en las cuatro ediciones de este concurso, todos los premios fueron para tres gualeyos: “Todos los premios han sido para Gualeguay, el segundo que fue el de Pablo Valbusa, es el único que no fue en Puerto Ruiz (N de la R: las otras dos las ganó Luis Giménez Beresiartu con fotos de Puerto Ruiz). La mía también es en Puerto Ruiz, y al encontrarnos allí, los cuatro teníamos una foto en Puerto Ruiz, porque es un lugar especial. Una vez que lo conociste y rompiste el hielo o la vergüenza de poder caminarlo con respeto, podés hacer fotos tranquilamente, la gente no se perturba, y hay muchos chicos jugando ahí”, describió. Tal vez, esa atmósfera congelada en el tiempo, es lo que atrapa: “Lo más sofisticado que encontrás es la pelota, la bolilla y la bicicleta. Es algo que no quisiera decir que es del pasado, pero sí me recuerda mucho a cuando yo era chico. Por alguna razón los fotógrafos terminamos siempre ahí”, reconoció.

Comprometido con la realidad

Fernando captura imágenes en todas las movilizaciones que se desarrollan en la ciudad

Sturzenegger suele participar en las marchas que se realizan en la ciudad, pero no se considera un reportero gráfico: “Me gusta estar en todo lo que se refiere a Derechos Humanos en la calle. En un momento tomé cierta conciencia y vi que se hacen marchas y sin puntualizar ni criticar, los medios cubren mínimamente, y las redes sociales somos conscientes que tienen mucha fuerza, tanto como un medio. Entonces empecé a ir a las marchas vinculadas a los derechos humanos, y vi que cuando publicaba mis fotos la gente presente las compartía porque no había otro material sobre el tema. No me lo tomo como una responsabilidad, pero me gusta ser parte de eso con lo que sé hacer que es fotografía”, aseguró.

Su vínculo con la tecnología y los referentes

Le preguntamos por su relación con las nuevas tecnologías: “Cuando arranqué con la fotografía, mi idea siempre fue hacer algo de arte, que es, básicamente, lo que busco. Se trata de buscar una escena. Muchas veces preguntan qué es una buena foto, y es difícil de explicar: creo que una buena foto es aquella que vos viste y no la olvidas. Que por allá te encontrás con el autor, o la volvés a ver frente a tu vista y te acordás. Con tanto aluvión de imagen que hay hoy en día, recordar una, considero que es buena”, enunció. Sobre el trabajo que le pone a cada una: “Edito absolutamente todo, que es un proceso muy parecido a lo que era el revelado sofisticado en otras épocas, que no era un solo paso, había fotógrafos que para lograr un objetivo tardaban días en revelar una foto. Hoy con el software los pasos se reducen drásticamente, pero jamás he mostrado una foto que no esté editada. Y muchas cambian drásticamente sin destruirse. Pero trato de trabajarlas a mi gusto, a alguna gente puede no gustarle, pero intento ser moderado, aunque el cambio del original al resultado es importantísimo”, enumeró.

Pasamos a los artistas que admira: “Miro fotografías de muchos autores, me gusta mucho Michael Kenna, que trabaja en analógico, y por ahí publica en redes sociales, pero son escaneos. Después, hay uno que es un retratista fantástico, que se llama Joey Lawrence, del cual me enteré de su existencia cuando comencé. Viaja por todo el mundo representando una marca de cámaras y me fascina cómo trabaja”. Luego, otro concepto: “Consumo todo, no tengo prejuicios en ver fotografías que hace todo el mundo, incluso con celulares, que algunos toman imágenes de mucha calidad. Siempre depende del ojo, el resultado no pasa tanto por el equipo, si bien es importante, pero siempre es el ojo el que captura la imagen”, define.

Una foto de la Argentina

Como buen observador, le pedimos que cierre la entrevista con una imagen sobre nuestro país: “Siempre la realidad es una sola, pero de acuerdo a quién la ve cambia. Ahora próximo a las elecciones empiezo a ver caras que cambian, algunas empiezan a sonreír y dejar de tener tristeza. Lo que hemos pasado estos años es terrible. Personalmente, rindiendo laboralmente en óptimas condiciones, veo que la economía se ha derrumbado y eso es un golpe muy grande para la gente. Si te digo cómo la veo a la Argentina, la veo como si tuviera la bandera a media asta, y me gustaría verla flameando arriba”, finalizó. Saludamos el reconocimiento para Fernando y orgullosos que una vez más, las mejores fotografías de la Provincia sean de Gualeguay.