¿Cuánto azúcar tienen las bebidas que consumimos?

Las gaseosas, aguas saborizadas y jugos que más se consiguen tienen una cantidad tan grande de azúcar que nos puede resultar difícil de creer. Incluso, aunque figure en la etiqueta.

A partir de distintos testimonios un grupo de investigadores comenzó a indagar acerca del contenido de azúcar en las gaseosas, aguas saborizadas y jugos, en especial porque resultan muy atractivas para los más chicos.

¿Cuántos sobrecitos de azúcar contiene un vaso de gaseosa?

Estableciendo esta comparación comenzamos a preguntarnos qué estamos consumiendo cuando nos sacamos la sed con una bebida endulzada. Y leyendo la etiqueta de una gaseosa pudimos comprobar que, un vaso de 200ml contiene 22 gramos de azúcar, el equivalente a 4 sobrecitos de azúcar de 6 gramos.

Pero… ¿Quién toma sólo un vaso?

Las porciones que están obligadas a mencionar las empresas en sus tablas de información nutricional (según el Código Alimentario Argentino) hacen referencia a la cantidad de gaseosa que contiene un vaso, mucho menos de lo que se suele consumir, en especial cuando hay envases de 330, 500 y 600ml. Y esto puede llevar a la confusión.

¿Qué sucede con las aguas saborizadas?

Estas inocentes, modernas y atractivas botellas que cada vez más se ofrecen como alternativa “liviana y natural” a las gaseosas por no tener gas o ser “levemente gasificadas”, tampoco difieren demasiado en su composición.

¿Y los jugos de frutas?

Estos también contienen mucha cantidad, incluso más que las gaseosas. Por ejemplo, un cartoncito de 250ml que los chicos consumen en cualquier recreo contiene 30 gramos de azúcar, es decir 5 sobres.

Las gaseosas “amargas” como el agua tónica o las de pomelo tienen todavía más azúcar, ¿lo sabías? Para la sed, nada mejor que el agua. Ya que no aporta calorías extra ni colorantes, edulcorantes o minerales que probablemente no necesitemos. Es lo mejor para el consumo de todos los días. Y dejar las gaseosas para ocasiones especiales.

¿Te comerías 12 cucharadas de azúcar? El caso mexicano

México cuenta con el triste récord de encabezar el ránking de naciones más obesas del mundo y según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) 10 millones de mexicanos tienen diabetes, cerca de 9% de la población. Esto ha llevado a que el Estado y diferentes organizaciones de bien público apunten a la disminución del consumo de bebidas azucaradas en la población. ¿Cómo? A través de campañas (el título de esta nota es un ejemplo) y con la creación de un impuesto para estas y la llamada comida chatarra.

Un estudio publicado en diferentes medios a fines del 2013 da cuenta de algo que todos experimentamos: la aparición de las gaseosas pasó a engalanar la mesa familiar. “En el campo mexicano, si tú vas a la casa de alguien y no tiene para ofrecerte, se disculpan. La gaseosa simboliza prestigio”, relata al periódico The Wall Street Journal Americas Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor (elpoderdelconsumidor.org) una asociación civil sin fines de lucro que trabaja en la defensa de los derechos del consumidor.

Al mismo tiempo, la  iniciativa ha generado una gran batalla dado que los productores de estas bebidas se pusieron en contra argumentando que el impuesto afecta a los ingresos de la población, en especial los sectores más bajos, y que no basta con esta medida para combatir el problema de la obesidad.