Bullrich reglamentó el uso de pistolas Taser, rechazadas por la ONU y Amnistía Internacional

Una resolución firmada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, reglamentó el uso de armas electrónicas "no letales", las pistolas Taser, en las fuerzas de seguridad federales. Entrá y descargate la norma.

La Resolución 395/2019 del Ministerio de Seguridad que se publica este martes en el Boletín Oficial aprueba un “Reglamento General para el empleo de armas electrónicas no letales por parte de los miembros de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales”. Dicho reglamento establece que los efectivos de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales harán uso de estas armas cuando resulten ineficaces otros medios no violentos, en los siguientes casos: a) Para inmovilizar, proceder a la detención o para impedir la fuga de quien manifieste peligro inminente de lesionar a terceras personas o de auto lesionarse; b) Cuando deba ejercerse la legítima defensa propia o de terceras personas; c) Para impedir la comisión de un delito de acción pública.

Los agentes que utilicen las armas electrónicas no letales deberán identificarse de viva voz advirtiendo su inmediata intervención, salvo que ello pueda suponer un riesgo de lesiones para otras personas, o cuando resultare evidentemente inadecuado o inútil, dadas las circunstancias del caso.

Qué son las pistolas Taser

Se trata de armas de electrochoque, que disparan proyectiles con cables que administran corriente suficiente como para afectar los músculos, principalmente las extremidades, e inmovilizar temporalmente. Amnistía Internacional ha advertido que el registro de muertes no deseadas en casos en los que han intervenido estas pistolas está en crecimiento. En la misma línea, el Comité contra la Tortura de la Organización de las Nacionales Unidas en un documento de 2008 expresó que el uso de esas armas provoca un dolor intenso, constituye una forma de tortura y, en algunos casos, puede incluso causar la muerte, como se ha puesto de manifiesto en casos recientes” . Mientras las autoridades definen un criterio sobre estos artefactos su fabricante, Taser International, hace grandes negocios con gobiernos de toda índole.